Acabado el Sónar 2026, podemos confirmar que estábamos ante una edición de cambio, en la que se ha vuelto a dar protagonismo a la cultura de club, pero en la que ha sorprendido la falta del desarrollo de una imagen propia para la 33 edición (ni siquiera se podía comprar la ya típica mochila de cada edición) o la inclusión real de otras artes más allá de la espectacular instalación inmersiva Organysmo creada por LedPulse.
Os dejamos con una pequeña crónica que acompaña la fotogalería exclusiva diaria realizada por Meritxell Rosell de este Sónar 2026.
Jueves 18 de junio
No vamos a negar que, de buenas a primeras, entrar a la Fira de L’H a primeras horas de la tarde supuso un pequeño choque mental, casi tanto como tener que borrar de nuestra cabeza esa pequeña división entre Sónar de día y Sónar de noche ahora ya inexistente.
Con Cabaret Voltaire como grandes reclamos (y triunfadores) de la jornada, el día nos permitió disfrutar también de una abarrotada STOOR Live de Speedy J, de la espectacular mezcla de funk y gospel de Arp Frique & The Perpetual Singers, la agradable sorpresa de Scaler y su mezcla de estilos o la provocación por provocación de una desacertada Metrika.
Cabaret Voltaire se presentaron con la baja de última hora de Chris Watson, dejando Stephen Mallinder como único miembro original de la banda sobre el escenario. Su mezcla de música de baile industrial con guitarras distorsionadas no parece haber pasado de moda, regalándonos pasajes mágicos como la oscura «Nag Nag Nag», los aires pop asfixiantes de «Sex, Money, Freaks» o esos pasajes repetitivos con funk de por medio de «Spies in the Wires». Mención a parte para unas proyecciones increíbles que acompañaban la incomodidad de ciertos paisajes musicales con unas imágenes tensas y por momentos violentas que despertaron las conciencias de más de un asistente…
Los otros grandes triunfadores de la jornada fueron la banda de sur de Inglaterra Scaler, que con su amalgama de estilos pusieron patas arriba la fira desde su instrumental propuesta. Lo mismo da que sonase post-punk, estilos mas experimentales de la electrónica como el drill o el drum’n’bass, o incluso rock, la presentación en sociedad de buena parte de los temas de su último disco Endlessly (2025) fue todo un éxito.
También resultó muy gratificante a primeras horas de la tarde la coral propuesta de Arp Frique & The Perpetual Singers, con el holandés que da nombre al grupo realizando labores de multi-instrumentista como perfecto soporte para hasta 7 personas a las voces. Pese al calor reinante, lo suyo fue como un ejercicio de exhortación pagana que hizo las delicias de los pocos que allí estábamos, ya que la mayoría del público se encontraba en el SonarPark intentando conectar con Métrika. El show de la castellonense fue sonrojante por momentos, con unas rimas propias del alumnado de 1º de primaria y un abuso de autotune sin sentido. Sólo la presencia de unas bailarinas entregadísimas aportó algo de luz en un concierto prescindible.
Viernes 19 de junio
La jornada del viernes era, sin lugar a dudas, la de mayor empaque en lo que a cartel se refiere, y arrancaría para nosotros con la presentación del nuevo espectáculo Intel·ligència Romàntica de los gironins Ani in the Hall. El dúo formado por Aina Serena i Jan Cabarrocas, acompañado por un coro de hasta cinco voces, se basó en la delicadeza para hacer retumbar la conciencia del espectador.
La coincidencia de Daito Manabe y su increíble show audiovisual junto con Google Deepmind y una Kelis que optó por darle a sus canciones un tono más percusivo, donde el peso del groove mandó por encima de todo, nos hizo quedarnos en el concierto de la segunda. La de Harlem optó por una apertura sensible con “i hate you” como muestra de R&B sentido, y a partir de “Get Along With You”, “Trilogy” y “Midnight Snacks” el concierto fue ganando densidad, entre sensualidad y tensión. “Milkshake” supuso un cambio de ritmo hacia un final en el que destacaron sus colaboraciones en temas conocidos como «Bounce» o «Gypsy Woman» para mostrar su característica voz raspada y cerrar un show sencillo pero eficaz.
Con el público haciendo cola en el escenario principal para el llamado padre del UK Grime Skepta, nosotros no acercamos al SonarHall para disfrutar con uno de los mejores shows de todo el festival, el que ofrecieron los norteamericanos YHWH Nailgun. Su post punk lleno de musica industrial que lo mismo se acerca a IDLES que a Nine Inch Nails, se sustentó sobre temazos en una primera mitad del concierto increíble donde cayeron “Magazine”, “Ghost of Love” o “Sewer Tree” para dejar una sensación de ruido e incomodidad que se mantienen más de lo que querrías gracias a una energía por parte de la banda desbordante.
Desgraciadamente la siguiente tanda de artistas a visitar conllevaba la coincidencia horaria de SBTRKT y Nia Archives, optando en nuestro caso por el show de la segunda. Con la organización anunciando en los últimos días que se trataba de un nuevo espectáculo de la de Bradford, hubo tiempo para escuchar nuevos temas donde pudimos atestiguar que sigue siendo la reina británica del jungle. «Danger» y «Crowded Roomz» mostraron esas capas de soul que ha elevado al estrellato a la joven inglesa, pero sorprendieron también por un leve acercamiento al pop que mostró otra cara más de la poliédrica artista. Breaks muy rápidos para consagrar al otro gran concierto de la noche barcelonesa.
Mientras Charlotte de Witte ofrecía una sesión algo más sostenida de lo que acostumbra para presentar su nuevo espectáculo The Resistance, heredero del ya mítico Overdrive. Desde un techno duro y oscuro donde destacaban el sonido de un bombo machacón y unos bajos densos que redobladan a cada segundo la presión sin llegar a romper casi de manera mágica esa continuidad marca de la casa de la belga, nosotros enfilábamos ya la puerta de salida para poder disfrutar de al última jornada como se merecía
Sábado 20 de junio
Tras la exitosa jornada del viernes marcada por los grandes conciertos de YHWH Nailgun, Kelis y Nia Archives, el sábado tenia como grandes protagonistas a los británicos The Prodigy y a la presentación en sociedad de AURA, el nuevo espectáculo de Amelie Lens.
El día comenzó con la ecléctica propuesta de una Tawa que no gozó de demasiado público en el SonarPark y a la que el exceso de sol y calor tampoco ayudaron mucho. Resulta difícil evaluar un show que por momentos tiene letras brillantes y ácidas, pero que rápidamente vuelve a propuestas inconexas, ya bien sea por letras infantiles o por unas bases musicales sencillas y excesivamente repetitivas. En la misma linea, pero en este caso con el trap como base, llegaría minutos después la alicantina Main Costa presentaba su Ugly Trap Better, un espectáculo que intentó mostrar el estado del nuevo trap femenino en España y que acabó siendo un conjunto de todos los clichés asociados a la escena.
Era la hora de The Prodigy, banda que está de celebración por el 30 aniversario del lanzamiento de dos de los singles que les llevaron al estrellato, «Firestarter» y «Breathe«. Ambos temas, que luego formarían parte del icónico LP The fat of the Land (1997) formaron parte de esa mezcla de rave noventera con toques rock que ahora gobierna un acertado Maxim y que empezó por todo lo lato con ese bombazo de su segunda época como es «Omen«.
Precisamente en el primer tercio del concierto es donde podríamos disfrutar de los mejores momentos de la banda, con “Poison”, “Thunder”, “Firestarter” e “Invaders Must Die” casi encadenadas y la sorpresa de la inclusión de «Claustrophobic Sting» en directo, siendo un tema que no tocaban desde 2006.
A partir de aquí, la banda pareció centrarse más en ofrecer esos juegos de estribillos con bajos a tope para crear una falsa sensación de fiesta continua, desluciendo la icónica «Smack My Bitch Up» o una parte de los bises con «Breathe o «We life Forever«. Menos mal que en el cierre con «Out of Space» y «Comanche«si pudimos disfrutar de una «separación de poderes» más clara en lo que a estilos se refiere de punk y electrónica, dejándonos la sensación de haber visto un buen concierto, pero no uno de aquellos memorables…
Con el cansancio ya apretando tras tres días de festival, tocaba repartirse en las siguientes franjas horarias ante los solapamientos de Namasenda con WhoMadeWho y Takuya Nakamura o DPM Cream con Two Shell. En el primer caso optamos por el directo de la sueca, cuyo concierto se basó casi en su totalidad en su reciente disco Limbo (2026). Su mezcla de pop con bases electrónicas fue creciendo a medida que avanzaba el show y mostraba destrezas vocales muy pegadas al pop, pero empujadas por ritmos que elevaban las canciones a terrenos nada comunes. De esta manera sobrevolamos estilos como el hiperpop desde primas mas electrónicos como el dancefloor en el que será uno de los grandes descubrimientos del festival.
En lo que se refiere al segundo bloque de coincidencias horarias, el secretismo de Two Shell se vio superado por la increíble sesión que DPR CREAM & DPR ARTIC ofrecieron en el Sonar Park con ese batiburrilo de hip-hop, R&B y guiños a techno, dubstep y drum’n’bass que es su música. Si a ello le sumamos el gran acierto de las voces de DPR CREAM, o la inmediatez de sus últimos temas en el EP NO DRUGS (2025), nos encontramos con la que fue una de las sesiones más divertidas y bailables de todo el festival.
Con tótems de la música electrónica como Modeselektor, Joy Orbison, Mousse T. o la mismísima Amelie Lens todavía por actuar, abandonamos en recinto con el cansancio por las nubes y la sensación que el Sónar 26 ha huido de (y también sobrevivido) a todas las polémicas de los últimos 12 meses, pero no sabemos si por el abuso del recinto de la fira de L’H o por los pasos estilísticos dados por la nueva dirección, parece haber perdido algo de esencia por el camino…

















































































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