Lowlands festival 2015 – 21 de Agosto 2015 (Walibi – Biddinghuizen)

Uno de los festivales con más prestigio y asistencia de Europa, el Lowlands holandés, volvía de nuevo este verano a su recinto habitual cercano al parque de atracciones Wallibi en Biddinghuizen con un cartel en el que destacaba la presencia de bandas de alta calidad en la mal llamada letra mediana pero en el que grandes cabezas de cartel como Major Lazer, The Chemical Brothers o Ben Howard flojeaban un poco con respecto a años anteriores.

Ben Howard - Lowlands 2015

En un acto incomprensible que se viene repitiendo en los últimos años en el festival holandés, algunos de los nombres más interesantes del día inaugural tenían lugar a primeras horas de la tarde, haciendo imposible disfrutar de ellos a aquellos con una jornada laboral "habitual".. Eso nos hizo perdernos los shows de Years & Years, Rudimental, Kodaline o James Bay, y que nuestra primera toma de contacto con el escenario principal fuera con los americanos Limp Bizkit. La banda, que fuera una de las puntas de lanza del Nu Metal a principios de siglo, ofreció un setlist basado en un sus principales éxitos ("Rollin'","My Generation" o "My Way"), que pasados los primeros 15 minutos resulta monótono y carente de sentido, con un Fred Durst más pendiente de hacer payasadas que de la música, haciendo buena aquella frase de que cualquier tiempo pasado fue mejor.. Para nuestra desgracia, poco iba a cambiar la percepción con el concierto de los americanos All Time Low minutos después en el escenario Heineken, el segundo en capacidad del festival. Su punk para adolescentes y carente de fuerza solo agradó a los enloquecidos seguidores que ocupaban las primeras filas de la carpa, más pendientes de los gestos y poses de los miembros de la banda que de los continuos fallos de sincronización entre guitarras y voces de los de Baltimore.

La Roux - Lowlands 2015

El primer gran solapamiento del festival llegaba a continuación, con La Roux, DMA's, Paolo Nutini e incluso Underworld actuando al mismo tiempo. Como a nuestros australianos favoritos los habíamos visto en el pasado London Calling y además tienen una visita prevista a la capital holandesa el próximo noviembre, el estilo del escoces Paolo Nutini se asemejaba demasiado al de Ben Howard, que actuaría minutos después también en el escenario principal, y el show de Underworld nos había decepcionado apenas un año antes en el Indian Summer festival, optamos finalmente por el show de la inglesa La Roux que venía a presentar su nuevo álbum. Con una banda que despliega un sonido impresionante, el show gana enteros cuando los temas Synthpop de su primer disco son los protagonistas y pierde fuerza en cuanto se acerca a las canciones de sus dos últimos trabajos, mucho más cercano a las discotecas actuales.. Lo mismo sucede en cuanto Elly Jackson opta por coger la guitarra en algunas canciones, ya que su aura y sus movimientos elegantes de diva parecen quedar como un león enjaulado. Alejándonos de los grandes escenarios, nos fuimos al escenario Lima donde los catalanes La Sra. Tomasa desplegaron su fusión de estilos para conquistar a las cerca de 300 personas que disfrutaron como locos con su espectáculo. Con el saxofón y la aguda voz de Pau Lobo como principales cualidades, su estilo que recuerda a La Troba Kung-Fú o los más recientes La Pegatina tiene un gran tirón por estos lares, que parecen desinhibirse al ritmo del mestizaje.

Sra Tomasa - Lowlands 2015

Como decíamos anteriormente, nuestro último concierto de día iba a ser el del londinense Ben Howard, que venía de haber llenado 3 días consecutivos el Heineken Music Hall en Amsterdam el pasado invierno y cuyo estilo calmado parecía no casar a priori con los estereotipos de gran cabeza de cartel para un festival como Lowlands. Los peores presagios se hacían realidad pese a la gran calidad de la banda que le acompañaba, donde destacaba la presencia de Richard Thomas de Brother & Bones, al optar el británico por un setlist monótono y falto de ritmo que presentó alguno de sus mejores temas como "Keep Your Head Up" o "End of the Affair" demasiado tarde, cuando ya buena parte de la publico había marchado hacia otros escenarios.