La tunecina Emel Mathlouthi, conocida en el mundo occidental por ser la voz musical de los movimientos de las primaveras árabes en la pasada década, aterrizó en una calurosa noche verano de la montaña mágica de la Ciudad Condal para presentar su último disco MRA (2024).
El concierto, con una presencia escénica muy fuerte basada en una estética cuidada, contó con una gran número de asistentes del mundo árabe moderno que portaban algunas banderas en solidaridad con el pueblo palestino. Para cuando el show arrancó con esa mezcla de electrónica introspectiva que es “Braibtek“, el público ya estaba rendido de antemano por la poderosa propuesta visual de la magrebí.
Los ritmos casi trip-hop de “Tmannit” o “Footsteps” dieron paso hacia hacia propuestas más minimalistas en los que la voz de Mathlouthi tomó el protagonismo. En los compases intermedios fue el tiempo para defender MRA (2024) desde temas como “Lose My Mind“, una “Nar“que en directo todavía más a Björk o “L’amour“.
Sin lugar a dudas lo mejor llegaría en una segunda parte potente donde sonaron “Mazel“, una “Holm” coreada por toda la sala como si fuese un himno, “Souty“, “Thamlathon” o la acelerada “Ma Ikit“, posiblemente el mejor tema de la noche. Aún habría tiempo para dos bises magníficos, primero “idha” como perfecto preludio a una inmensa “Kelmti Horra“, mismo tema que interpretó en la ceremonia del Premio Nobel de la Paz en 2015 con el que cerró un concierto magnífico.
Os dejamos con la fotogaleria realizada por Meritxell Rosell en exclusiva para Indieófilo.






















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