Le Guess Who? 2014 – 20-23 de Noviembre de 2014 (Utrecht)

Hablar del Le Guess Who? es hablar de un festival consolidado y reconocido bajo la bandera de la calidad y la diversidad, que permite en 4 días disfrutar de propuestas tan diversas como Einstürzende Neubauten, el vudu jazz de Dr.John, el escenario de un día gestionado por los mismísimos Swans o un fin de fiesta inolvidable con la cantante turca Selda como protagonista. lamentablemente, las obligaciones laborales nos hicieron imposible acudir a la jornada del jueves, en la que además de los mencionados Einstürzende Neubauten como gran reclamo, estaban también los portugueses Paus o Ben Frost.

St. Vicent - Le Guess Who? 2014

Viernes 21 de Noviembre

Vaya por adelantado que la ciudad de Utrecht es una de las mas bonitas de los Paises Bajos y con un encanto indudable, además de ser la ciudad universitaria por excelencia y con un ambiente envidiable cualquier día del año. Sin embargo, las obras que están llevando a cabo en la misma, mas concretamente en la parte cercana a la estación, hace que en la actualidad sea como un gigante queso Gruyere en el que la circulación y orientación es poco menos que caótica. Debido a ello, nuestra entrada al majestuoso complejo Tivoli Vredenburg (con hasta 8 salas en su interior) se retrasó mas de lo habitual y solo llegamos a los instantes finales del concierto del americano Perfume Genius, que en lo poco que pudimos ver presentó temas de su nuevo disco Too Bright, lanzado el pasado mes de Septiembre. Escaleras abajo era tiempo para uno de los grandes reclamos del día, su paisano Bonnie "Prince" Billy, que bajo su estética de profesor de literatura de cualquier instituto de la costa este americana esconde una fuerza y firmeza que convierten sus shows en una experiencia para recordar, tanto por la calidad del sonido y la compenetración entre su guitarra y el resto de la banda, como por la dimensión que alcanzan sus profundas letras en directo.

Bonnie

De nuevo en la planta superior nos encontraríamos con la inclasificable propuesta de Dean Blunt, la parte mas visible del dúo Hype Williams recitó poemas o reflexiones propias sobre ritmos que provenían del piano o los saxofones que el acompañaban en el escenario. Tras la sorpresa inicial, debido sobre todo al ambiente lúgubre y la dureza de sus letras, el show decaía exponencialmente quedando como una mera anécdota en nuestra memoria. Menos mal que una de las leyendas vivas del jazz, Dr. John, nos transportaría de inmediato a la New Orleans de los 70 con su "vudu-jazz" que se contagió rápidamente entre un público que lo esperaba como gran reclamo del día. Justo en el día en el que el mítico músico celebraba su 74 cumpleaños (con tarta sorpresa en mitad del show incluida), el americano ofreció un concierto divertido y ameno en el que destacaron temas clásicos como "Right Place Wrong Time" y "Walk On Guilded Splinters", y que tuvo como gran protagonista a la trombonista Sarah Morrow que llenó el escenario con su desparpajo y ritmo durante cerca de 75 minutos.

Dr.John - Le Guess Who? 2014

El final de la noche depararía un encuentro con el post punk desde dos vertientes muy diferentes, la mas salvaje aproximación al hardcore de los daneses Iceage o la de los americanos Parkay Quartz, aka Parquet Courts, mas cercana al garage de los 70. Mientras que Iceage sustentó buena parte de su espectáculo en el carisma de su líder Elias Bender y las líneas de bajo Jakob Tvilling que provocaron varios pogos en las primeras filas, los de Brooklyn optaron por guitarras distorsionadas y ritmos mas rápidos con los que cerraron un buen primer día de festival.

Sábado 22 de Noviembre

El sábado era el gran día del festival gracias al "Mouth to Mouth", un cartel de lujo en el escenario principal gestionado por los grandes cabezas de cartel del día, los americanos Swans. La primera toma de contacto la protagonizarían las francesas Savages y los japoneses Bo Ningen, que recientemente han colaborado en el ecléptico proyecto "Words to the Blind", que bajo una experimentación basada en el dadaismo desató durante poco mas de 30 minutos una potencia sonora difícil de igualar. Con una disposición en el escenario simétrica, buena parte del espectáculo se tradujo en un duelo vocal y espasmódico entre las líderes de ambas bandas Jehnny Beth y Taigen Kawabe. Como en busca de un necesario descanso mental, era tiempo para acercarse a las mas calmada propuesta de Sharon Van Etten, que quizás erró con el setlist al centrarse demasiado en su nuevo disco Are We There, que trata sobre la fugacidad de las relaciones desde un prisma oscura y a menudo demasiado directo. A lo largo del concierto se vivieron varias fases que variaban entre el aburrimiento y una excitación contenida y confortable, aunque lo mejor del mismo llegaría justo al final con la interpretación de una majestuosa "Serpents", en la que sobresalió el espectacular sonido de la guitarra de Dough Keiths.

Savages & Bo Ningen - Le Guess Who? 2014

El escenario principal de nuevo se llenaba para recibir a los británicos Wire, banda que en la segunda mitad de los 70 fue una de las puntas de lanza del movimiento punk en las islas. Nuestra experiencia personal nos previene de que suele resultar bastante decepcionante acercarse en la actualidad al directo de este tipo de bandas, y pese a ello, la decepción volvió a ser imposible de ocultar. Sobre todo porque nada tuvieron en común los últimos 10 minutos del show, en los que se pudo ver a una banda con garra y pasión, del resto del concierto, en los que la visible apatía de los miembros y una pésima coordinación (las guitarras del joven Smims parecen demasiado lentas o las partes vocales de Graham Lewis devoradas por el sonido del grupo) deslucieron todo lo que el punk significa. Que la actitud sobre un escenario lo es todo debería ser mandamiento de obligado cumplimiento para todos aquellos que se llenan la boca diciendo que los suyo es rock, y un buen ejemplo a mostrar sería el de los americanos Swans. Absolutos cabezas del cartel del festival, con una experiencia indudable sobre sus espaldas y con uno de los mejores discos del año bajo el brazo, la banda ofreció un concierto impresionante en el que no dejaron ni un momento de respiro a una audiencia que acabo exhausta y complacida a partes iguales. La propuesta de Gira y sus chicos es dura y nada amigable, e incluso en los instantes iniciales puede suponer una barrera difícil de digerir para los neófitos, pero si se consigue superar el caos y destrucción generados por guitarras y bajos llenos de distorsiones, un mundo de sonidos nuevos se abre para el oyente. A partir de ahí solo queda sumergirse en la destrucción sinfónica que Gira dirige con total maestría desde las voces y que tiene su punto culminante en la sección de percusión de Thor Harris, capaz de martillear los tubos o acariciar el xilófono para crear paisajes sonoros increíbles. Tras dos horas de concierto, y con un setlist centrado en sus últimos trabajos (incluidos dos temas nuevos inéditos), el público solo pudo romper a aplaudir y recibir por parte de Gira una nada habitual muestra de agradecimiento pública en forma de saludo y reverencia.

Swans - Le Guess Who? 2014

La guinda final al pastel podía ser la de los franceses Auterche, puntales y referencia del movimiento electrónico, pero la incomprensible propuesta en la que no solamente no permitían realizar fotografías, sino que todas las luces de la sala de estar apagadas y las barras cerradas creando un ambiente mas que claustrofóbico nos hicieron coger la bicicleta hacia el concierto que Cloud Nothings iban a ofrecer en la sala De Helling. Los de Cleveland optaron por centrarse en sus dos últimos discos, arrancando de manera espectacular con dos hits como "Stay Useless" y "Psychic Trauma" que caldearon el ambiente provocando pogos y crowdsurfers ipso facto. La inmediatez del show y la sensación de urgencia transmitida por el líder la banda Dylan Baldi fueron una constante que hicieron que el concierto pareciese durar un suspiro guiado por los rápidos redobles de la batería de Jayson Gerycz, solamente ralentizado en la canción final "Wasted Days", que se alargó de manera innecesaria hasta cerca de los 10 minutos en una especie de jam session dominada por las distorsiones.

Domingo 23 de Noviembre

Si el día anterior estaba dominado por la rabia y la distorsión como principales ingredientes, en la jornada de la clausura la heterogeneidad era la gran protagonista presentando propuestas tan diferentes como la delicadeza y sutileza de la mano de Owen Pallett, la multiculturalidad y la fusión de Oriente medio o el norte de Africa en los espectáculos de Suuns & Jerusalem In My Heart o Selda junto a Boom Pam o el rock de una de las nuevas musas del indie-mainstream St.Vicent.

Owen Pallett - Le Guess Who? 2014

El canadiense Owen Pallett era el encargado de abrir la impresionante Grote zaal de Tivoli (Con forma octogonal y un sonido increíble) y con su intimista propuesta se ganó a los espectadores desde el primer momento. Con la única ayuda de su violín y un teclado, el compositor conocido por su primer proyecto Final Fantasy o por haber colaborado con artistas de la talla de Arcade Fire o Beirut sorprendió con un concierto de cerca de 50 minutos, en los que los originales samples grabados al momento y la tímida pero sincera interacción con el poco público presente consiguieron atrapar a unos espectadores que se quedaron con ganas de mas. El siguiente concierto del día tenia como protagonista al nigerino Mdou Moctar, que mas allá del shock visual inicial que supuso ver a un grupo de Tuaregs con su indumentaria tradicional y un par de guitarras eléctricas, poco demostraron en lo musical, con sonidos muy planos y demasiado cercanos a la música tradicional de las tierras del Sahel. Escaleras abajo la sala principal presentaba en esta ocasión una mejor entrada para el espectáculo que los canadienses Suuns & Radwan Ghazi Moumneh de Jerusalem In My Heart iban a realizar, siendo el resultado final un show aburrido y monótono en el que la fusión entre estilos no fue tal, quedando muy poco de lo que define a Suuns mas allá de unas guitarras mal situadas. Ni siquiera unos últimos 5 minutos brillantes en los que por fin la voz de Radwan y las distorsiones se unían a la perfección consiguieron salvar un show totalmente prescindible.

Tune-Yards - Le Guess Who? 2014

Para nuestra suerte, el ritmo lo recuperamos de inmediato con el enérgico espectáculo que la americana Tune-Yards ofreció en la sala Pandora. Acompañada de unas coristas que llenaban el escenario no solo con su voz si no también con unos bailes hipnóticos, la americana ofreció un concierto bailable y ameno sustentando en una sección de percusión de la que se encarga la propia Merrill Garbus. En un giro de 180 grados, Annie Clark, mas conocida como St. Vincent, ofreció a continuación probablemente el show mas espectacular (y no solo por un hipnótico juego de luces) de todo el festival, arrancando con unos peculiares bailes y pasitos cual geisha en "Rattlesnake", para posteriormente ir añadiendo paulatinamente mas rock y píldoras electrónicas a lo largo de la actuación.. Es cierto que en el arranque prevalecieron los temas de sus discos previos e incluso algún "speech" filosófico dedicado al público que quizás relajaron demasiado el ambiente, pero en cuanto sonaron "Severed Crossed Fingers" y "Every Tear Disappears" el show se elevó hasta niveles que demuestran el porque la americana ya puede ser considerada como una ESTRELLA con mayúsculas. Para cuando llegaron las majestuosas "Birth In Reverse" y "Bring Me Your Loves", pequeñas semillas de rabia desde la guitarra llena de efectos de la cantante, el público ya estaba rendido, como quedó demostrado con el impresionante aplauso brindado tras la solitaria interpretación en el escenario de "Strange Mercy", última canción de un setlist memorable..

Selda - Le Guess Who? 2014

Y sin embargo, el lugar de gran estrella del día y de todo el festival queda reservado para la sexagenaria turca Selda. Bastante desconocida para el gran público europeo, pero con la vitola casi mística de ídolo en su Turquía natal (una simple búsqueda en Internet devolverá repetitivamente la coletilla "Bod Dylan turca"), la llamada cantante del pueblo es reconocida por fusionar ritmos psicodélicos con la canción tradicional con toques protesta en los años 70, lo que le acarreó múltiples problemas políticos en esa época e incluso recientemente traspaso generaciones al ser recordada en algunos de los himnos de las protestas de la plaza Taksim de Estambul. En lo musical, hubo un precalentamiento instrumental del ambiente durante cerca de 15 minutos por parte de la banda israelí Boom Pam, destacando su guitarrista capaz de fusionar ritmos propios de oriente medio con el surf o el rock con pasmosa facilidad, así que cuando Selda apareció en escena la sala simplemente se convirtió en un clamor. Cualquier reticencia cultural que hubiese de antemano fue derrotada en apenas unos segundos con un atronador aplauso, cayendo rendida ante la evidencia y el reconocimiento hacia un fusión de ritmos maravillosa al nivel de la realizada entre el flamenco y el rock por parte de Morente y Lagartija Nick en Omega. Durante poco mas de una hora resultó sorprendente como no solo la amplia comunidad turca de la sala, si no todo el público, se iba incorporando a los ritmos de la otomana, llegando a un extasis que hizo salir a la cantante hasta en tres ocasiones para realizar bises. En ellos sonarían de nuevo repetidos sus dos grandes temas "Yaz Gazeteci Yaz" e "Ince Ince", cerrando un concierto memorable y difícilmente repetible que supuso nuestro fin de fiesta a un festival excepcional en el que se agradece que la calidad siempre esté por encima de cualquier interés comercial, arriesgando por propuestas nada