The Libertines – 1 de marzo de 2016 (Paradiso- Amsterdam)

Los británicos The Libertines volvían este lunes a la sala Paradiso de Amsterdam como parte de la gira de presentación de su disco Anthems for Doomed Youth, tras haber actuado hace dos años en el Heineken Music Hall y el pasado verano en el Best Kept Secret, donde pudimos disfrutar de un show más que correcto. Así pues, una sala mítica, una banda de renombre mundial, hordas de fans que esperan a la banda, sold out dos días consecutivos, un repertorio espectacular con el que poder llenar cerca de dos horas de concierto.. Y con todas esas condiciones iniciales, vivimos el que probablemente sea el peor concierto de nuestra vida.

The Reverend and The Makers - 1st March 2016 Amsterdam

Los encargados de abrir la noche fueron Reverend and the Makers, que con su mezcla de brit y ska hicieron las delicias de los centenares de jóvenes ingleses con algunas copas de más que ya ocupaban más de la mitad de la sala. Un show algo caótico en el que se pudo disfrutar de buenos momentos, como los temas "Open Your Window" o "Heavyweight Champion of the World", pero cuya mayor parte fue prescindible debido al excesivo volumen de la batería o las ansias de protagonismo de su cantante Jon McClure. Es una pena que el resto del show no fuese como la canción que cerró el mismo tras cerca de 35 minutos de concierto, "Silence Is Talking", en la que destaca una trompeta que recuerda a los mejores Madness y que consiguió mover a todo el público.

The Libertines - 1st March 2016 Amsterdam

A las 20:45, hora prevista por la organización, The Libertines saltaban al escenario como auténticas estrellas de masas, jaleados por decenas de hooligans que lanzaban sus cervezas al aire cual neandertales excitados. Los temas iniciales ya mostraron lo que serían sus cerca de dos horas de concierto: caos, improvisación, nula compenetración, voces descompasadas y el ánimo y aplauso continuo de unos fans a los que les hubiese dado lo mismo que los integrantes de la banda cambiasen sus puestos e interpretasen los temas del revés, ellos estaban allí para ver a sus mitos vivos y corear los estribillos que tan bien conocen.. Así se fueron sucediendo temas de su último disco y alguno de los temas menos conocidos de Up the Bracket, con Pete Doherty intentando gestionar los tiempos ante un Carl Barat totalmente errático, como se pudo comprobar en una desastrosa interpretación de "What Katie Did" o la desincronización en "Anthem For Doomed Youth".

Pete Doherty - Amsterdam 1st March 2016

El show mejoraría levemente con los dos mejores temas de su reciente disco, "You're My Waterloo" con Doherty como única voz y Barat al piano, y la movida "Gunga Din", donde el buen hacer del bajista John Hassall salvó algunos lapsus de los líderes de la banda. A partir de aquí, el disco desaparece completamente del setlist y los temas más antiguos toman el 100% del protagonismo, sonando hits como "Can't Stand Me Now", "Time for Heroes" o "The Good Old Days", siendo esta última la única interpretada con un mínimo de calidad, pese a los problemas de que tuvo Doherty a la voz olvidándose de algunas partes de la letra. Aun habría tiempo de unos bises que fueron lo mejor del show en cuanto a compenetración y nivel musical, arrancando con la calmada "Music When the Lights Go Out", donde Doherty ofreció su mejor versión vocal y se resarció del fiasco anteriormente comentado, y la siempre genial "Up the Bracket", que fue el tema que más se acercó al sonido del disco. Tras el pequeño parón de "What a Waster", que sorprendentemente supuso un jarro de agua fría para el público, la locura se desataría con "Don't Look Back Into the Sun", ultima canción del show en la que los ritmos a la batería de Gary Powell destacaron por encima de sus compañeros y en la que Doherty acabo lanzando su pie de micro al público, que lo destrozó en pocos segundos para desolación del pipa de la banda..

Carl Barat - 1st March 2016 Amsterdam

Así pues, desastroso concierto de los de Londres, que si bien mejoran levemente sus conciertos de la década pasada donde uno no sabía si el show se celebraría o cuantos miembros acabarían sobre el escenario, siguen demostrando una falta de profesionalidad impropia de una banda de su prestigio. Es una pena, porque con la cantidad de himnos que tienen en su discografía y las esperanzas que albergábamos tras verlos este verano con un Pete Doherty más centrado, pensábamos que la gira de salas podría ser un éxito musical. De todas maneras, poco parece importarles a ellos, y lo que es más preocupante, a unos jóvenes fans nada exigentes que solo disfrutan con la presencia en forma de mito de sus ídolos, olvidándose de que la música es algo más que postureo y fotos en Instagram..