Cinco años después de su última visita a la Ciudad Condal, Band of Horses volvían para presentar An Evening With Band of Horses – Celebrating 20 Years of Everything All the Time, un show en el que primero interpretaban su disco debut al completo, y después nos regalaban otra hora de canciones de su discografía.

Ben Bridwell de Band of Horses, Sala Apolo Barcelona 2017- Foto realizada por Esther Vicente para Indieofilo©
Bajo esa premisa, durante unos cincuenta minutos no sonó nada que no estuviera en Everything All the Time. Con Ben Bridwell, como único miembro sobre el escenario de la banda que grabó el álbum, el quinteto sobre el escenario afrontó el álbum en su orden original.”The First Song” y especialmente “Our Swords” quedaron algo deslucida por problemas de sonido, especialmente los del volumen de la voz de un Bridwell que apenas se escuchaba. “Wicked Gil” mejoró levemente antes del gran momento de la noche, una “The Funeral” en la que Ben se equivocó en uno de los punteos de su guitarra. En un momento de comunión máximo, el norteamericano se rió levemente y el público respondió también con risas y aplausos, para posteriormente desgañitarnos todos con ese estribillo que nos ha acompañado en diferentes momentos de las dos últimas décadas.

Ben Bridwell de Band of Horses, Sala Apolo Barcelona 2017- Foto realizada por Esther Vicente para Indieofilo©
Con el sonido de nuevo más bajo de lo normal, “Part One” y “The Great Salt Lake” estuvieron correctas sin más, sirviendo eso si como perfecto preludio para una “Weed Party” en la que todo pareció cambiar con la fuerza de la voz de Ben y las guitarras escuchándose perfectamente. ¡¡Casi que la intima “I Go to the Barn Because I Like The” cortó un poco el rollo en un concierto que parecía coger ritmo!!… Menos mal que “Monsters” y, sobre todo, “St. Augustine” cerraron el primer acto con un terremoto sonoro que hizo despedir a la banda con una sonora ovación.

Ben Bridwell de Band of Horses, Sala Apolo Barcelona 2017- Foto realizada por Esther Vicente para Indieofilo©
Tras más de quince minutos de parón, los de Seattle volvían al escenario con energías renovadas, como se pudo ver rápidamente por la energía con la que sonaron casi encadenadas “Is There a Ghost“, “NW Apt.” y “Islands on the Coast“. Ahora si la banda sonaba con esa potencia y cercanía a la que nos ha malacostumbrado en directo, haciendo incluso parecer en la maravillosa “No One’s Gonna Love You” que la banda que había tocado en los primeros 50 minutos era otra… Con el viento de cola, y la banda gozándolo sobre el escenario, llegarían los mejores momentos del concierto en un amplio recorrido por su carrera musical que incluyó “Infinite Arms“, “For Annabelle“, “In a Drawer” y “Laredo“.

Ben Bridwell de Band of Horses, Sala Apolo Barcelona 2017- Foto realizada por Esther Vicente para Indieofilo©
Tras ellas llegaron dos temas nuevos como “Lil’ Suspect” y “Big Sheldon“, destacando especialmente esta segunda por incluir unos sonidos de post-punk que hasta ahora eran desconocidos en la discografía de los norteamericanos. Aún habría tiempo para acabar por todo lo alto con “Cigarettes, Wedding Bands“, “Ode to LRC” y “The General Specific“, temas que sirvieron especialmente para el lucimiento de Matt Gentling al bajo y de Brett Nash desde la segunda guitarra.
Y tal y como llegaron, Bridwell y lo suyos se fueron dejándonos con la sensación que si esta gira tenia como motivo honrar y recordar un discazo como Everything All the Time, la primera parte del concierto, pese a lo emotivo, no estuvo al nivel de una segunda en la que la banda americana sonó con la perfección que acostumbra…

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