Tras la majestuosa edición del año pasado donde pudimos disfrutar de Diamante Negro, L.A. Witch o C.O.F.F.I.N, el Gambeat Weekend 2026 se presentaba como el evento marcado en rojo con el que arrancar “el nuevo curso” tras la vorágine festivalera de junio-julio-agosto. La edición de este año arrancó para nosotros en el Club de la P62 con los locales Fuera de Sektor. Si no los conoces, son de lo más afilado del punk barcelonés actual: guitarras directas, bajo oscuro con cadencia post-punk y letras crudas que suenan a acelerón sin frenos. Fueron la mecha perfecta para sacudir a los madrugadores y calentar la pista antes del show del primer gran nombre de la jornada, Kate Clover.

Ruïnosa y las Strippers de Rahola, Gambeat Weekend 2026, Sala Upload Barcelona 2026 – Foto realizada por Meritxell Rosell para Indieofilo©
Pese a que el público mayoritario que después veríamos por la noche todavía no había hecho acto de presencia, como incondicionales de Kate Clover —esos que no nos hemos perdido ni una de sus dos últimas visitas a Barcelona— sabíamos que la cita era sagrada. Y qué acierto estar allí. No sé si fue por lo íntimo del espacio o por la química inmediata que se creó con la gente, pero Kate estuvo S-U-P-E-R-L-A-T-I-V-A. Verla lanzarse a hacer crowdsurfing sobre nuestras cabezas o bajarse del escenario para tocar la guitarra codo a codo entre el público no es algo que se vea todos los días. Derrochó carisma, actitud y un profesionalismo aplastante. Se notaba a leguas que estaba cómoda, como en familia, escoltada a las seis cuerdas por su “partner in love“, Vigilante Carlstrom (a quien muchos ubicarán por repartir tralla guitarrera con The Hives), dejándonos para el recuerdo temazos como “Daisy Cutter” o “Like a Domino“.

Kate Clover, Gambeat Weekend 2026, Sala P62 Barcelona 2026 – Foto realizada por Meritxell Rosell para Indieofilo©
Y tras el subidón de la tarde, la caravana festivalera pusimos rumbo a la cima de Montjuïc. La Sala Upload, escondida en el Poble Espanyol, nos esperaba con las puertas abiertas y el aire acondicionado a prueba de bombas para encarar una maratón de cinco bandas, sesiones de DJs y bastante descontrol hasta que el cuerpo dijera basta. Arrancaron Nul, que no se anduvieron con rodeos: zarpazo de punk directo al mentón para espaldar a los primeros en entrar. Tomaron la batuta Plastic Family, los músicos procedentes de la escena underground neerlandesa, con miembros vinculados a otros proyectos como MOOON, FLEUR o Frankie’s Strange Machine. Y subieron las revoluciones a base de sonido power pop cargado de melodías y armonías de estilo setentero, rock ‘n’ roll vintage y mucho baile en las primeras filas.

Nul, Gambeat Weekend 2026, Sala Upload Barcelona 2026 – Foto realizada por Meritxell Rosell para Indieofilo©
El giro de 180º vino con la entrada de los argentinos Buenos Vampiros. Qué barbaridad de directo, centrado principalmente en su último disco Entre Sombras (2024). Tienen ese magnetismo oscuro del post-punk que te atrapa, pero con una base tan rítmica y envuelta en reverb que resulta imposible quedarse quieto. Conectaron al segundo con toda la sala, mezclando a la parroquia local en una sola marea que no paró de bailar.

Buenos Vampiros, Gambeat Weekend 2026, Sala Upload Barcelona 2026 – Foto realizada por Meritxell Rosell para Indieofilo©
El momento de caos absoluto cayó cuando Wau y los Arrrghs!!! pisaron el escenario. Lo de los valencianos no es un concierto, es un terremoto garage de sonido cavernícola donde los vasos vuelan, la gente se atropella en el pogo con una sonrisa de oreja a oreja y el sudor chorrea por las paredes de la Upload. Pura adrenalina salvaje. Cuando parecía que ya no quedaban fuerzas entre el público, Ruïnosa y las Strippers de Rahola aparecieron para dar el fin de fiesta perfecto a los conciertos. Derroche de queer-punk, estética rompedora y una teatralidad provocadora que convirtió el escenario en un auténtico cabaret fuera de control. Imposible pedir un cierre de actuaciones con más actitud.

Wau y los Arrrghs!!!, Gambeat Weekend 2026, Sala Upload Barcelona 2026 – Foto realizada por Meritxell Rosell para Indieofilo©
¿La traca final? La música en vivo se solapó en la sala pequeña de la Upload para dar paso a la tradición más loca del festival: El karaoke conducido por Nucli Vaquer. Ver a músicos del cartel, veteranos de la escena y los amigos compartiendo micrófono para destrozar hymnos pop y rock es la verdadera magia de esta cita. Para el año que viene queda la otra propuesta más loca todavía : El Gambingo, que este año ha hecho barbecho. Tras esta nueva edición del festival barcelonés, cada vez tenemos más claro que el Gambeat no necesita escenarios gigantescos ni pantallas LED para ser imbatible: solo le hace falta pasión, bandas que se dejan la piel y la mejor fauna nocturna de Barcelona. ¡Contando los días para la 15.ª!



















































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