Band of Skulls – 25 de mayo de 2016 (Paradiso Noord – Amsterdam)

Los americanos Band of Skulls visitaban la capital holandesa apenas un par de días antes de presentar el que será su cuarto disco de estudio con título By Default, dos años después de entregar el magnífico Himalayan que les confirmó como una de las bandas puntales del blues rock mundial tras la sorpresa de Sweet Sour allá por 2012. Los encargados de abrir la noche en la sala Tolhuistuin (ahora llamada Paradiso Noord) eran los locales Friars, que con su tibio rock por momentos recuerdan a Circa Waves o en las canciones más guitarreras incluso aparecen dejes de The Vaccines. Su show de 30 minutos fue muy irregular y solo mostró algo diferente en las últimas canciones, donde destacó "Fear It All", que con un poco de ayuda bien podría ser uno de los indie hits del verano por estas tierras.

Friars - 25th May 2016 Amsterdam

Ante una sala completamente llena, los grandes protagonistas de la noche aparecían interpretando algunos temas de su nuevo disco, "In Love By Default", "Black Magic" o "So Good", intercaladas con temas de sus inicios como "You're Not Pretty But You Got it Going On", "I Know What I Am" o "Sweet Sour". Esos 40 primeros minutos irregulares, en los que la voz de Emma solapaba en exceso a la de Russell, sirvieron para demostrar que las nuevas creaciones se alejan poco a poco del blues para acercarse a vertientes más próximas al stoner rock.

Band of Skulls - 25th May 2016 Amsterdam

"Tropical Disease" supuso un punto de inflexión, tanto por la desconexión con el público ante la extraña propuesta de la canción como por lo que vendría después; Una segunda parte llena de fuerza donde aparecerían los temas de Himalayan y Sweet Sour. Ya con las voces equilibradas, una mayor variedad de efectos en la guitarra y más distorsiones al bajo, "Himalayan" y "The Devil Takes Care of His Own" sonaron a las mil maravillas, sirviendo de perfecta carta de presentación para un poderoso sprint final. En "Hoochie Coochie" por fin apareció la batería de Matt Hayward, que posteriormente seria total protagonista en "Light of the Morning", la perfecta antesala de "Death by Diamonds and Pearls", último tema del concierto en el que la banda demostró por fin la garra y la contundencia que presentan en sus álbumes. Aún habría tiempo para unos bises algo erráticos, debido sobre todo al hecho de empezar con un tema nuevo desconocido como "Killer", que supuso un jarro de agua fría a una sala animada y que pese al subidón final de un temazo como "Asleep at the Wheel", hundió unos minutos finales que deben de cambiar su estructura para dejar un mejor sabor de boca. En resumen, un concierto con demasiados altos y bajos; Una primera mitad que a medida que los temas sean más conocidos ganará en fuerza, y una segunda casi perfecta en la que una mejor elección del tema inicial en los bises hubiese convertido un show notable en uno sobresaliente.