Antònia Font volvían a la capital catalana, apenas dos meses después de visitarnos con motivo del Primavera Club, para presentar en un ambiente mas íntimo su último disco Vosté es aquí. Bajo el ciclo del 24 Guitar Festival BCN, y con la amenaza del partido de champions del Barça y el concierto de los canadienses Crystal Castles a la misma hora, los mallorquines consiguieron salir victoriosos del aprieto y llenar el hasta al bandera el nuevo recinto Barts del paral·lel barcelonés.
Con la misma puesta en escena que en concierto del pasado diciembre, el grupo arrancó como un cliclón interpretando de manera secuencial (solo la interpretación final de Per jo i tots es ciclistes varió el tracklist original del disco) las cerca de 40 canciones que componen su último álbum. Tomando como modelo y guía la portada del mismo, el grupo comandado por Pau Debón interpretó sin descanso las 14 primeras canciones del concierto destacando por encima de todo una calidad de sonido y una interpretación casi perfecta. Así destacaron sobre el resto Poesies malversades, la poderosa Blood, devastation, death war and horror o el cierre con los magistrales acordes de Joan Miquel Oliver a la guitarra N'Angelina. Tras unos breves segundos de descanso, en el que el frontman optó por realizar algunas bromas para relajar el ambiente, nos encontramos ante el segundo acto del espectáculo, que si bien empezó marcado por melodías mas cercanas y amables, que sirvieron para el lucimiento de Jaume Manresa a los teclados en temas como Camins de Plastic, tuvo un punto de inflexión con la interpretación de Leyenda Negra y Sentinella mucho mas duras y llenas de distorsión que en la versiónes de estudio. El nivel de potencia sonora se mantuvo con una excelsa demostración vocal de Pau en Per què vaig venir, que supuso la antesala de la magnífica A Metròpolis (posiblemente la canción con mas pinta de single de un disco tan ecléptico) con la que casi se cerró el segundo envite.
El desenlace de esa pequeña joya en la que se convierte el directo de Vosté es aquí sirvió para que el otro hermano Debón del grupo, Pere, demostrase su clase en la batería en los temas Neutrins o Santa Claus, que quizás fue de lo mas destacado junto con las interpretaciones puntuales de Aquest y Colors passant cristalls, en un bloque en el que por momentos faltó fuerza y ritmo. Eso si, mención a parte mereció la interpretación sin micrófono de Cartes de Ramiro por parte de Pau, en el que fue sin lugar a dudas el momento mas emotivo y especial del concierto. El grupo optaría por cerrar el concierto con Per jo i tots els ciclistes, que su cantante interpreta pedaleando una bicicleta, pero ante la insistencia del público volvían al escenario al cabo de unos minutos para deleitar al respetable con algunos de sus éxitos no tan recientes.. Así la sorpresa de los asistentes fue mayúscula cuando sonaron los primeros acordes de Multicinemes, para arrancar posteriormente unos aplausos unánimes con la alegre Canta, que hizo rememorar a los fans de la banda tiempos ya lejanos..
El delirio llego al antiguo Artèria Paral·lel cuando el cuarteto optó por encadenar tres de los éxitos del que quizás es su disco mas redondo y optimista, Alegria. Primero sonaría Tristesa, que encadenarían con la coreada Vos estim a tos igual, con la que el público enloqueció y acompañó por palmas buena parte de la interpretación, para finalmente acabar esta vuelta al pasado con Alpinistes-samurais. Como si de un recorrido por el tiempo se tratase, ahora seria el turno de otro de sus mejores discos, Taxi, del que cantaron Armando rampas y Robot, y serviría como antesala del gran momento del concierto, una Wa yeah! memorable que hizo que el público se levantase de sus butacas y bailase por toda la platea. La vuelta a su pasado más reciente llegó con Icebergs i guèisers y Sospitosos, ambas de su penúltimo disco Lamperetes, justo antes de volverse a despedir del público con una emotiva interpretación de Batiskafo Katiuskas. Ante los continuos aplausos de un público entregado, todavía tendrían tiempo de volver a salir al escenario, para despedirse esta vez si definitivamente, con el tema Clint Eastwood.
Así pues, éxito total del grupo mallorquín ante un público que pudo disfrutar con un recorrido completo por buena parte de su amplia discografía en dos partes claramente diferenciadas; La primera de ellas cercana a aquello que All Tomorrow Parties hace llamar perform con la ejecución literal de Vosté es aquí, mientras que la traca final se correspondió con un greatest hits de sus anteriores discos en el que quizás se echó en falta algunos temas capitales de su carrera como Alegria o Calgary 88. Sin embargo, esta pequeña guinda al pastel no puede empañar un concierto redondo, en el que el destacó una calidad del sonido excelente tanto por parte del grupo como de la sala, así como una unión mas que notable entre el público y el grupo.
El pasado domingo 27 de enero, el talentoso músico londinense Patrick Wolf volvía a una sala Apolo casi repleta diez años después de su primera actuación en la mítica sala barcelonesa para presentar de manera intima y con unos músicos de lujo, su último trabajo Sundark And Riverlight, un doble cd donde revisa en una clave totalmente diferente algunas canciones de su carrera.

Imagen cedida por Alba Nàjera (http://ljuskansliga.blogspot.com.es/)
Patrick Wolf apareció sobre un escenario en el que ya le esperaba una banda formada por una violinista, un acordeonista y un flautista con unas ganas, un entusiasmo y una amplia sonrisa en la boca, que para nada recordaban a la superflua e histriónica persona que nos visitó hace mas de 3 años para el BAM de 2009. Con esa nueva actitud, que se mostraría a lo largo de todo el concierto con continuas charlas con el público y bromas entre los miembros de la banda, arrancó el concierto con la guitarra tenor al brazo y Time of my life, donde ya se vaticinaba que estaríamos ante una noche maravillosa dado el espectacular tono en la voz del joven inglés. Un público totalmente entregado recibió con los brazos abiertos una magnífica interpretación, esta vez al piano, de Overture, para posteriormente continuar con Hard Times, que sirvió para el lucimiento de la violinista Victoria Sutherland. Armistice sirvió para que Wolf se luciese tanto a nivel vocal como instrumentista, arrancándose esta vez con el arpa, mientras que posteriormente llegaríamos a uno de los momentos mas emocionantes de la noche, al confesarse a corazón abierto previamente a la interpretación de House y London con las historias que le unen a esta ciudad, como su infancia o su relación de amor-odio con una sociedad que según sus palabras "A ratos le asfixia, a ratos la necesita".

Imagen cedida por Alba Nàjera (http://ljuskansliga.blogspot.com.es/)
Tras unos breves instantes de descanso, Patrick cogería por primera vez el violín para realizar un dueto con este instrumento con la especialista Victoria en la interpretación de Pigeon Song, para segundos después volver a sorprender al público al arrancarse al piano con una versión de Into my arms de Nick Cave, que acabó con una sincera disculpa al autor, pese a que hay que reconocer que la interpretación fue emotiva y bastante fidel a la original. Tras ello, se produjo una curiosa escena en la que se produjo un cambio de papeles a los instrumentos entre los dos músicos, que ejecutaron una potente Tristan que hizo las delicias del respetable, todo lo contrario de su mas reciente éxito Together, que fue sin lugar a dudas el momento mas soporifero de todo el concierto. La canción tardó mucho en empezar debido a los problemas de afinamiento de la guitarra del británico, que fueron recurrentes a lo largo de varios momentos del concierto, y además, perdió la fuerza que le otorga el elemento electrónico de la versión original al optar por un ritmo lento y tedioso.

Imagen cedida por Alba Nàjera (http://ljuskansliga.blogspot.com.es/)
El bloque final del concierto arrancaría con el artista sentando en su piano y la interpretación de Bermondsey street, donde realizaría un speech previo a favor de la libertad sexual, para sin descanso unirla con la archi conocida The magic position, que pese a un problema de descoordinación con sus músicos que obligaron a su interrupción, fue aclamada y seguida con palmas por la mayoría del público. Como impregnado por el ambiente, Wolf decidió tocar otro de sus grandes éxitos, The City, que supuso el fin oficioso del concierto a falta de los esperados bises, que para decepción del público solo fueron una extrañísima versión de uno de sus primeros temas Wolf Song, interpretada según el propio artista con ukelele que ya nunca mas volvería a usar en directo.
Así pues, cerca de 90 minutos en los que pudimos ver a un Patrick Wolf alegre y vital, muy alejado de la reinona a la que nos tenia acostumbrados. Con esta nueva madurez como bandera y unos músicos geniales, el espectáculo se hizo ameno y acogedor, agradeciéndose la cercanía, la sinceridad y los múltiples coloquios del artista. En lo musical, quizás se echó en falta una mejor calidad de sonido y una mayor unión con toda la banda, así como que la velada se hubiese alargado un poco mas y hubiese interpretado otros temas como Augustine o Paris.
El pasado viernes 30 de Noviembre en la sala City Hall de Barcelona, y con motivo de la gira de conciertos Budweiser Live, los portugueses The Gift ofrecieron un concierto en el que presentaron los temas de su penúltimo y colorido disco Explode. Ante una sala casi llena, en la que destacaba un gran número de compatriotas del grupo, la banda ofreció poco mas de una hora y media de concierto, en la que sobresalió la presencia de Sonia Tabares y la fuerza y el buen sonido en general de todo el conjunto.
El grupo optó por un arranque bastante conservador, interpretando las partes mas pausadas de su último disco. Así, la primera canción del concierto sería Primavera, que tiene la peculiaridad de ser la única cantada en portugués en todo el disco, además de ser el nexo de unión con su mas reciente disco (precisamente titulado Primavera, en el que se incluye una hermosa versión al piano de la misma), para posteriormente con Suit Full Of Colours, que solo sonaría con fuerza en los momentos finales de coros. Sin embargo, la noche iba a virar totalmente de rumbo al sonar los primeros acordes de la enérgica RGB, que hicieron que el público entrase rápidamente en calor y estuviera preparado a continuación para uno de los momentos de la noche, la eléctrica y fenomenal interpretación de su mas reciente éxito Made, que el público coreo palabra a palabra. Los acordes de un sample de batería electrónica de 645 vaticinaban un pequeño regalo para los seguidores mas longevos de la banda, que agradecieron la interpretación con una cerrada ovación y unas palmas que acompañaron al grupo hasta el final de la interpretación.
Tras una breve pausa, con bromas incluidas entre Nuno y Sonia sobre el mundo futbolero y Jose Mourinho en particular, se retomó el ritmo festivo con Race Is Long, para posteriormente presentar en exclusiva un nuevo tema llamado Doctor en el que la voz de Sonia sobresale de manera acaparadora ante el poder de unas guitarras distorsionadas que consiguen acercar al grupo a registros mas rockeros de los que nos tienen acostumbrados. En otra vuelta al pasado mas lejano, la banda lusa endulzaría nuestros oídos con la interpretación consecutiva de Driving You Slow y 11:33 (dos de sus mejores temas del ya lejano AM/FM), canciones que hicieron que el público portugués enloqueciese y cantase al unísono. Sin embargo, solo tendríamos que esperar unos segundos para ver como la sala se hundía por el clamor y la devoción que tienen por sus compatriotas al sonar las primeras notas del que quizás es su éxito mas internacional, Music, que con la nueva formación de la banda en la que predominan las guitarras sobre los teclados alcanza una nueva dimensión.
Sin salir de su antigua discografía, y con una breve introducción por parte de Nuno, 1977 fue la siguiente canción en sonar, permitiéndonos además disfrutar en los momentos finales de un explosivo dueto, tanto en lo vocal como en el baile, de Nuno y Sonia. Recuperado el aliento, y con el menor de los hermanos Golçalves esta vez a la acordeón, el grupo optaría por interpretar la oscura y épica Front Of, de su segundo disco Film, para posteriormente arrancarse con la machacona Ok, Do you Want Something Simple?, en la que Sonia ofreció su mejor versión acercándose a los registros vocales de las mejores cantantes soul. Antes de los bises el grupo interpretaría una larguísima versión de su último hit, The Singles, en la que de nuevo Nuno acompañó a Sonia a las voces en la parte final y mas animada de la canción, quedando así para el añadido la mas electrónica Let It Be By Me, en la que los guitarras acompañantes del grupo ofrecieron su mejor versión, y la rareza In Repeat, que pese a no estar incluida en ninguno de sus álbumes, fue cantada hasta la extenuación tanto por grupo como por público y permitió el lucimiento de Nuno con el Theremin.
Así pues, gran éxito de un grupo que pese a tener el reconocimiento musical al nivel de dioses en el país vecino, son poco conocidos en nuestro país, aunque cada vez mas gozan de mayor prestigio. Sin lugar a dudas, con un directo tan potente, enérgico y bien ejecutado como el que ofrecieron en la capital catalana, tendrán mas fácil llegar a un gran público que una vez los escuche no va a parar de adorarlos.
El grupo Supersubmarina se presentaba en Valencia para presentar por segunda vez su segundo disco SantaCruz. Esta vez el lugar elegido fue la Sala Repvblicca en Mislata. La sala presentaba un lleno absoluto y los de Baeza no defraudaron en su concierto si bien acusaron de mal sonido, que ya viene acostumbrándonos a los que, como un servidor, los ha visto en varias ocasiones.
El concierto empezó con “Para Dormir cuando no Estés”, probablemente la mejor canción de su segundo LP, sin mediar palabra les siguió el tema de su primer disco “Ana”, el mal sonido era palpable, con mucho ruido, distorsión y acoples, sin embargo el público hacía caso omiso y acompañaba al grupo en el estribillo. Le siguió el “Baile de Los Muertos”, un tema bastante flojo que sonó muy mal, con la guitarra continuamente acoplada.
Toco el turno de presentarse, y alabar la gran cantidad de público, que ni ellos mismos se esperaban. Tras las presentaciones siguen con “LN Granada” con gran acogida y “Tu Saeta”. Mejoró algo el sonido con “El Encuentro”, tema que cierra su EP Realimentación, canción que empalmaron con la que abre su último trabajo “Canción de Guerra”, donde la distorsión de Jay (guitarra solista) se encargó de que no se pudiera apreciar nada. La siguiente de la lista volvía a ser del nuevo disco, en concreto “De las Dudas infinitas”, que hasta el momento parece que tenía menos acogida que las canciones de sus anteriores trabajos, prueba palpable era la tremenda acogida que tuvo el público con su tema homónimo “Supersubmarina”.
Parece que el grupo empezó a soltarse un poco, y tras “Technicolor” agradecen al público la asistencia, siguen con “Elástica Galáctica” y empiezan a interaccionar un poco con el público, a quien pide coros para entrar al siguiente tema “Hogueras”. Con un mejor sonido y mas sueltos, el grupo acaba la fase antes del bis con “Cometas”, “Santacruz”, “Ola de Calor”, y “En mis Venas”, donde el grupo acaba con un buen ejercicio de ruido y distorsión, esta vez bien ecualizado.
Tras el bis (y el consiguiente cambio de vestuario) arrancan con “Kevin McAllister” de su EP, canción que es muy bien acogida por el público y la juntan con “Hermética” volviendo el fantasma del mal sonido que parecía haber desaparecido y que se hizo aún más patente con “XXI”.
Tras comentar que Valencia es la única ciudad donde han repetido actuación en esta gira, y agradecer a quien les llevo hace unos años a aquel festival en Burjassot donde se reunió unos pocos conocidos Vetusta Morla, We Are Standard, etc… siguen con “Niebla” y “Puta Vida”, donde hacen que media sala cante los coros con batería, bajo y guitarra, y otra media sala cante con José Chino (cantante), la idea es bastante graciosa. Finalmente acaban el concierto con “CientoCero” y se muestran muy agradecidos al público, como nota curiosa, Chino lanzando una botella golpea en la cara a un asistente, a quien muy arrepentido pide perdón.
El concierto empezó frio y con mal sonido, pero tras el Bis los problemas mejoraron y el grupo estuvo más cercano. Desde mi punto de vista, se agradece el concepto de grupo que grupos como La Habitación Roja o Supersubmarina desprende, en contra de otros que se centran mucho en la figura de su líder y pierden parte de esa esencia.
