Jero Romero fue el encargado de abrir el escenario Estrella Levante , con una puesta en escena sencilla pero eficaz , el ex - The Sunday Drivers se reunió de una buena selección de músicos y ocupando un pequeño espacio en el escenario nos presentó su primer disco "Cabeza de Leon".

The History of Apple Pie sorprendió, ya que aunque fuese un grupo confirmado en el último momento en lugar de Haim , logró hacer un concierto destacable con un sonido shoegazing algo ausente en el cartel del festival.
La gente esperaba con ganas para ver a Lori Meyers, y la verdad es que no defraudaron. A pesar de que sus 2 últimos discos no han dejado indiferente y han generado detractores y nuevos seguidores , un directo de los "granaínos" es siempre una apuesta segura. En el SOS 4.8 no iban a ser menos, además de que, según ellos, le tienen un cariño especial al festival.

La primera gran presentación de su "Impronta" vino con "A-Sinte-Odio" , y a pesar de que en el disco no es un gran tema , en directo ofrece una mejor versión. La mejor acogida del "Impronta" vino con su primer single "Planilandia" , aunque también llegarían "Impronta" e incluso una colaboración flojisima de Anni B. Sweet en "Religión". La otra colaboración fue junto a Javiera Mena en "El Tiempo Pasará". Fue momento para "Aha han vuelto" de su penúltimo disco "Cuando el destino nos alcance", del que también tocaron "Mi Realidad" , "Rumba en Atmósfera Cero" o "Nuevos Tiempos ". Lo mejor del concierto fueron 3 temas del "Cronolánea" , "Luciernagas y Mariposas" , "Luces de Neon" y su final en versión acústica y el final del concierto con un Noni descamisado corriendo por el foso mientras cantaba "Alta Fidelidad" , que es como acostumbran a acabar sus conciertos.
M83 realizó uno de los mejores conciertos de la noche, con una puesta en escena muy elegante y majestuosa , quizá no seleccionaron muy bien el setlist. Sobre todo las más aclamadas fueron las de su último trabajo "Hurry Up, We Are Dreaming" , "Outro" , "Reunion" y por supuesto "Midnight City" , auqnue quiza sonara algo fría y sintética. Una vez despachados los grandes éxitos de su último disco el concierto se volvió algo monótono, por lo que decidimos ir a ver a Los Punsetes , que estaban haciendo un mejor concierto que los franceses, aunque en el escenario Jagërmeister.

La verdad es que Los Punsetes es un grupo que está a un nivel altísimo de forma, como bien lo demostró en su concierto, donde además de temas de su último disco "Una Montaña es Una Montaña" , no faltaron sus grandes éxitos como "Tus Amigos", "Maricas" y "Dos Policias" y el buen sabor de boca de esperar poder verlos en breve en un escenario más grande.

Aunque estaban anunciados como cabeza de cartel, Justice DJ Set, y ojo con lo de DJ Set ya que se está propagando por muchos festivales y no es más que poner a la gente a pinchar, no salió del todo bien, a pesar de que la sesión no estuvo mal y tiraron de temas propios como "Civilization" "D.A.N.C.E." o el remix de SImian "We Are Your Friends" . Para colmo el final fue algo subrealista, cortado a mitad de canción y desapareciendo sin despedirse.

Como contrapunto en lo electrónico, cabe destacar las grandes actuaciones de The Suicide of Western Culture y Vitalic. Los primeros habían sido relegados al tercer escenario, es decir, el SOS Club , no obstante hicieron una sesión oscura, con un buen compás y contundente.
El francés Vitalic vino a presentar su show VTLZR , y cuajó una sesión espectacular, con un montaje sencillo hizo un repaso a lo mejor de su trayectoria con temas como "Stamina" "Flashmob" o "Poison Lips".
Cerraron el Estrella Levante los Addictive DJ con un juego de videos espectacular pero algo aburrido.
En el escenario Jagërmeister nos encontramos con una Javiera Mena con un concierto soso abusando del Synthpop, y unos Citizens! que a pesar de hacer un buen concierto no tuvieron la suerte del horario.
NOTA: LAS FOTOS SON PROPIEDAD DEL FESTIVAL SOS 4.8
“La primera jornada del SOS 4.8 vino marcada por las grandes actuaciones de The XX y Clock Opera y la masiva afluencia de público, 35.000 según la organización”
Conforme te aproximas a la Avenida Primero de Mayo y comienzas a escuchar los ritmos del SOS Club piensas que el SOS tiene algo que le diferencia, probablemente sea porque es el primero de los grandes en cuanto a fechas y lo coges con más ganas, o su ubicación, cercana al variopinto barrio de Vistabella con sus lugareños mirando extrañados a los “hipsters” que se acumulan por la zona. Todo esto puede hacer que independientemente de su cartel sea una cita marcada por muchos en su calendario. Sin embargo este año también tenía ese aliciente, un cartel que prometía con cabezas de cartel de diferentes estilos, si bien, volvían a pecar de cancelaciones de última hora.

Y así es como tras escuchar a Virginia Diaz tirar de temazos en el SOS Club, nos dirigimos al escenario Estrella Levante para ver a unos Dorian que venían sobre a todo a presentar su último disco “La Velocidad del Vacío”. Los de Barcelona , con su puesta en escena habitual comenzaron con un SOS a medio llenar, siendo “Tristeza” la elegida para abrir el concierto. Con un sonido un poco soso le siguió “Verte Amanecer”, coreada sobre todo por sus fans femeninas. Esperaba ansioso oír “El Temblor” mi tema favorito del último disco, pero no transmitieron ese ritmo que tiene la canción en el álbum. Le siguió “La Mañana Herida” y recordaba Marc cuando tocaron en la edición de 2010 junto a Love of Lesbian pero esta vez en el escenario Jagermeister. Fue con la archiconocida “Cualquier otra parte” y con el último tema, “Los amigos que perdí” cuando dieron algo más de si, cerrando un concierto que ya estaba empezando a congregar a cierto público que empezaba a llenar el SOS. Lo cierto es que se llenó, y mucho. Se cumplieron las expectativas de los organizadores, a pesar de que el año anterior no había sido muy bueno en cuanto a asistentes. Otro de los encantos del SOS es la gran cantidad de alternativas que ofrece. Ver el Mustang Art, pequeñas obras de arte en torno a una temática común como son las series, o disfrutar de conferencias sobre series de la mano de Joaquín Reyes, Ernesto Sevilla y Miguel Noguera. son solo una de esas alternativas.

Llegaba la hora de decidir entre Kakkmaddafakka o Grises, y mi elección era clara. Ya tuve la oportunidad de ver a ambos en el Arenal Sound y los vascos ganaron por goleada a los noruegos. Así que me dirigí al Escenario Jagermeister y me alegré de mi decisión. Grises volvió a demostrar toda la energía que tienen en el escenario, la frescura y originalidad que aportan a la escena española. Desgranaron parte de su nuevo disco, que tuvo una aceptación regular por parte del público, pero no olvidaron sus mejores temas de su primer disco como “Parfait” “Plastico, Eléctrico” con una epiléptica Amancay atreviéndose con la percusión o “El hombre Boligrafo”. Kakkmaddafakka en el Estrella Levante hacía de las suyas, es decir, un rock algo básico, salvable por la actuación de Jonas Nielsen al piano, y las interpretaciones de “Restless” o “Make The First Move”, aunque con el desafortunado cover de “Halo” de Beyonce (misteriosamente fue la más cantada por el público). La actuación de Clock Opera fue la gran sorpresa del festival, si su disco Ways To Forget en si me parece un gran disco, su actuación no fue menos, y fue poco a poco congregando a los que los conocían y convenciendo a los que no. “11 th Hour” fue la encargada de comenzar el concierto, en el que no faltaron sus 2 grandes temas para acabar “Once and For All” y “Lesson nº 7”. Ellos mismos acabaron el concierto agradeciendo el público presente y sorprendidos, ya que “esperaban 20 o 30 personas”.

The XX hizo quizá el concierto de la noche, un Jamie XX en estado de gracia lleno el escenario principal de una mística y elegancia con un concierto minimalista y oscuro que no se hizo soporífero como se podía prever en algunas ocasiones. A destacar “Crystalised”, “Shelter” y “Islands”, mientras que a unos pocos metros, los madrileños Hola A Todo El mundo estuvieron correctos, aunque sonaron peor de lo que esperaba. Bloc Party notaron las épocas convulsas que han estado viviendo, porque así sonaron en el escenario. Con un Kele transformado en el protagonista del GTA San Andreas y con muy poca voz sonaron distantes entre ellos y para con el público. Lo mejor del concierto la unión de “Song for Clay” y “Banquet”.
Ya bien entrada la noche, llegarian los coqueteos con la electrónica, cuando John Talabot nos trajo otro de los conciertos de la noche, acabando con uno de los mejores temas del año pasado,el coreado ”Destiny”. Crystal Fighters estuvieron flojos, sobre todo en la elección del set list, con 4 temas consecutivos del nuevo disco que no consiguieron enganchar con el público y donde solo se salvó la aclamadísima “I Love London”. Para acabar la primera jornada, Elyella y Modeselektor fueron los encargados de cerrar el escenario Jagermeister y Estrella Levante respectivamente.
Todas las fotografias de este artículo han sido realizadas por el equipo Helmet y son propiedad de la organizacion del SOS 4.8
Este pasado sábado 29 de Septiembre, el auditorio de Zaragoza fue el escenario de la decimosegunda edición del FIZ, Festival Independiente de Zaragoza, que atrajo un gran número de espectadores y cuyo cartel estaba formado por el francés El Brindador, los granadinos Lori Meyers, los ingleses Maxïmo Park, los catalanes Love of Lesbian y La Casa Azul, además de los DJs Amable, Tachenko DJs, Chelis y DJ Der.
Cerca de las 8 de la noche, y con una puntualidad casi británica con respecto al horario previsto por la organización, El Brindador demostró que su rock íntimo y pausado tenía cabida en un cartel quizás de propuesta más festiva con respecto a lo que el de Burdeos propone. El público que poco a poco iba llenando un recinto tan majestuoso como el de la capital aragonesa, se encontró ante una mezcla del Frank Black más guitarrero junto con el Bradford Cox más personal, sorprendiendo para bien a muchos que quizás no habían escuchado previamente nada de este artista.

El segundo grupo en aparecer sobre el escenario fueron los andaluces Lori Meyers, que están dando los últimos coletazos a su impresionante gira Cuando el destino nos alcance a la vuelta de la esquina, que ha servido para presentar su último disco Cuando El Destino Nos Alcance. El salto de reconocimiento por parte del público es innegable y casi exponencial creciente en su desarrollo, lo que hace que durante muchos pasajes del concierto, el mismo se convierta en una especie de karaoke multitudinario que sucumbe al propio espectáculo en sí. Con un Noni espléndido en sus labores de líder, y un sonido más que correcto en su conjunto, donde destacaba por su calidad una sección de percusión excelsa, el grupo ofreció cerca de 75 minutos centrados en su mayoría en su último disco, aunque los momentos mas coreados fueron sin lugar a dudas los singles de su anterior disco Cronolanea (Luces de Neón y Alta Fidelidad). Mención a parte merece el éxtasis colectivo vivido durante la interpretación de su más reciente éxito Mi Realidad, con Noni descamisado, y marcándose unos bailes por bulerías, momento que el grupo aprovechó para finalizar su concierto.
Momentos después, y con una escenografía de lo más sencilla, saltaba al escenario el grupo de Newcastle Maxïmo Park. Un análisis pausado de su actuación como grupo resulta poco más que imposible ante el derroche de energía que su frontman Paul Smith realiza durante todo el concierto y que engulle con su presencia al resto del conjunto. Pese a ello, y a una calidad musical sobre el escenario más que notable, el grupo no consiguió contactar con la mayoría del público congregado, posiblemente debido al desconocimiento de su propuesta o una mayoritaria presencia de ese nuevo público independiente nacional que sólo está pendiente de sus grupos fetiche, importándole poco el resto de grupos. En lo musical cabe destacar que el peso mayoritario del concierto recae sobre los temas de su reciente disco The National Health, aunque los momentos de mayor esplendor llegan con ese caudal de temazos que surgen de su primer disco A Certain Trigger, como por ejemplo ese mini himno que es Apply some pressure.

El momento cumbre del festival llegaba con la actuación de los cabezas de cartel Love Of Lesbian. Los catalanes se han pateado el país a base de bien este verano y es difícil encontrar un sitio que todavía no hayan pisado con la gira de presentación de La noche eterna - Los días no vividos.. Sin embargo, la capital maña era una de las pocas no agraciadas y el público respondió a lo grande, coreando cada una de las canciones del grupo como si fuese el mayor hit y demostrando que hoy por hoy son el grupo con más tirón dentro de la escena nacional. Con respecto a sus últimos conciertos, sorprendió la no interpretación de Oniria e Insomnia o Wio, que fue intercambiada, al igual que la semana pasada en el concierto de las fiestas de la Mercè de Barcelona, por esa canción-comic que es Los Toros en la Wii. Por supuesto no faltaron Me Amo, Incendios de nieve, Allí donde solíamos gritar, Club de Fans.. ó Algunas Plantas, con la que una vez mas, sin bailecito, terminaron el concierto. Un 10 en interpretación y entrega (especialmente de Oriol a la batería y Juanra al bajo), para un repertorio que quizás debería de ser menos previsible.. Quizás el parón de festivales que anunciaron hace una semana, para centrarse en unos meses en su gira por salas, les permita retomar un repertorio más amplio y así poder contentar a todos sus seguidores, los de nueva generación y aquellos que hace años ya vibraban con ellos.

El último concierto de la noche fue a cargo de La Casa Azul, que elevó el nivel festivo hasta límites insospechados. Tras más de 6 horas de la mejor música, Guille Milkyway supo como engatusar a la gente con su pop alegre y sus espectaculares audiovisuales, sin lugar a dudas, el mejor espectáculo que hoy por hoy puede verse sobre nuestros escenarios. La mayoría del concierto giró en torno a su último disco, La polinesia meridional, sonando así como un ciclón Los chicos hoy saltarán a la pista, Colisión inminente, Europa Superstar o La niña más hermosa, aunque también hubo tiempo para éxitos de anteriores trabajos como No mas myolastan o Esta noche solo cantan para mi. Con el público ya entregado, Guille cerró el concierto con sus dos éxitos más conocidos, La revolución sexual y Todas tus amigas, con lo que consiguió un aplauso unánime por parte del respetable.
El encargado de cerrar el festival fue Amable, el DJ nacional mas reconocido dentro del mundo indie nacional por su residencia en la conocida Sala Razzmatazz de Barcelona, que en un guiño claro al publico local optó por iniciar su sesión con Cannibal dinner de Bigott. Durante poco mas de dos horas se fueron sucediendo alguno de los temas mas conocidos de este año, como Lonely boy (The Black Keys) o How deep is your love (The Rapture), entremezclados con clásicos obra de New Order, Oasis o The Verve. A eso de las 05:40 de la mañana, y con Crystal Castles de fondo, finalizaba esta exitosa edición de un festival que ha aguantado de manera excepcional un año muy difícil, gracias a una descarada apuesta por el producto nacional, pero que sin embargo no puede olvidar que en años anteriores optó por carteles más arriesgados y "educadores" con los que se creó un nombre en el panorama nacional e internacional.
Después de varios días lloviendo en la isla balear, los rumores de cancelación sobrevolaban como un miedo invisible el concierto de la pasada noche. Afortunadamente tras una tarde despejada y mucho menos calurosa que en pleno verano, no había mejor panorama para ver a los londinenses Bloc Party. Coincidiendo con la salida, más que reciente, de su cuarto álbum Four el pasado 20 de agosto, es más que un lujo poder pillarles fuera de sus compromisos de promoción.

Siguiendo a otros conciertos del festival, la tarde empezó con los DJs residentes James Cobb y Nicola Bear, con su clásico set de radiofórmula británica al que pocos hicieron mucho caso. De nuevo con media hora de retraso, a las 9 y media de la noche los cantabrigenses Alt-J subieron al escenario. Más bien serios y con pinta de estudiantes de bachillerato, parecía mentira que tras aquellas cuatro adorables caritas adolescentes se escondiese uno de los claros hypes del año. Con una actitud más bien sobria, su música atrapó casi literalmente a los allí presentes. ¿Cuántos años se supone que llevan estos chavales sobre un escenario? Parece mentira que su música, aparentemente solo apta para oídos sibaritas, cautivase a locales y hooligans de semejante manera. Además, se le añade un factor positivo y es el hecho de que cuando se tiene oportunidad de ver a una banda debut puedes dar por seguro que tocaran el álbum entero, cosas rara cuando las bandas llevan varios trabajos a la espalda. A poco supo su primer álbum An Awesome Wave y nos quedamos todos con ganas de más.

Tras un rápido cambio en el escenario, y con la presencia en backstage de padres, esposas y novios, salieron Bloc Party animados, sonrientes y directos, como si el parón de casi dos años como banda nunca hubiese pasado: Kele Okereke cachísimas, Matt Tong únicamente vestido con una cadena de oro al cuello y unos shorts más cortos de lo que yo me haya atrevido nunca y unos demasiado serios Gordon Moakes y Russell Lissack. Tras el intento de carrera en solitario por parte de su líder y el culebrón que supuso su reunión, han apostado muchísimo en su nuevo álbum y con él y su primer single Octopus empezaron. Varios temas más de su nuevo trabajo hasta que llegaron los primeros acordes de Hunting for Witches y llegó la locura general entre el público. Así alternados con su nuevo trabajo fueron cayendo Helicopter, One more chance, The Prayer y finalmente Ares y Flux, para cerrar. Incluso antes de empezar con esta se atrevieron con una pequeña cover de We found love de Rihanna y Calvin Harris. Con su ya conocida seriedad y poca interacción entre miembros y público, si no hubiese sido por Okereke solo su música seria digna de mención. De todas maneras, si esta es la actitud con la que han y están triunfando, chapó por ellos.
